jueves, 23 de enero de 2020

Así las cosas

Así las cosas.
Que no hay historia sin fin
ni otros cuentos por cantarte al oído,
que de nuevo el dolor nos hizo su casa
y nos deja abandonados en una esquina
en donde la lámpara aún está rota
y todos los espacios vacantes.


Volver a decirte adios

No estoy orgulloso de lo que hice, pero si de lo que viví (mos)
Porque el amor no se censura, pero tiene reglas que no quisimos respetar, por aferrados, por llegar tarde, porque antes hubo otros con más derecho y yo - carajo - tan lleno de pies izquierdos.

Me quedo con esta felicidad de haber sido y esta lacerante herida de nunca ser.

¡Que deliciosa sensación de soledad y guerra!
con las manos quietas y el alma en franca huida
retirándose de los bordes del papel
con que construyo mis alas
para acercarme al sol
de tu mirada
de tu voz
que se quiebra
entre mis manos
igual que tus piernas
entre las líneas de mis brazos
abrazos a ratos a todo en contra
y soñando que el final será tan largo
como para rozar con la muerte que no queremos
pero nos espera como este adiós postergado tantas veces

                                                                              hasta hoy.