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jueves, 16 de febrero de 2012

¿Amamos por soledad o porque tenemos suficiente amor como para dar?

Me doy cuenta de que las ganas de amar no me garantizan saber hacerlo, no existe el miedo a ser feliz, pero si creo que existe el miedo a volver al mismo hoyo de donde nos costó media vida salir.
Ayer, sin querer, recordé entre cervezas una pinche herida.


De algunas heridas

Hay heridas que vuelan con alas propias
que van del cielo al suelo
y de la espalda al alma

hay historias que se cuentan siempre
con algo de incertidumbre
con demasiada tristeza

hay nombres que duelen en la boca
en la piel y en el cajón
de la memoria

hay despedidas que nunca terminan,
que comienzan otra vez,
cada mañana

hay sueños que nacen cansados
de vivir en línea recta
a sus heridas

hay noches llenas de insomnios
de hace tiempo
de hace frío

hay letras que no dicen nada
hay libros que siempre
están vacíos

hay pasados que ya no cuento
con los dedos
en la planta de mis pies

hay heridas que salen a pasear
por las mañanas
de domingo




Cada vez que hablo de "ese" pasado me doy cuenta de que aún hay algo que duele, e intento disimularlo con una sonrisa.  o varias cervezas.

miércoles, 30 de marzo de 2011

yo me quito los zapatos para dormir - a veces -

Voy a quitarme
uno a uno los zapatos,
para que mis pies respiren
y estiren ya por fin sus brazos,

para que platiquen
de sus cosas personales,
por ejemplo, de su intento
de dejarme aquí plantado,

por no saber el cómo
se les sigue el paso,
sin importar el fuego
ni el libreto de papel en blanco

Que se vayan mi pies
y dejen, tirados mis zapatos,
que salten, que vuelen,
que caminen sin mi un rato.

Mis calcetines aún sospechan
que sé sobre dormir soñando,
por eso digo aves a voces
y buenas noches pies descalzos