miércoles, 30 de marzo de 2011

yo me quito los zapatos para dormir - a veces -

Voy a quitarme
uno a uno los zapatos,
para que mis pies respiren
y estiren ya por fin sus brazos,

para que platiquen
de sus cosas personales,
por ejemplo, de su intento
de dejarme aquí plantado,

por no saber el cómo
se les sigue el paso,
sin importar el fuego
ni el libreto de papel en blanco

Que se vayan mi pies
y dejen, tirados mis zapatos,
que salten, que vuelen,
que caminen sin mi un rato.

Mis calcetines aún sospechan
que sé sobre dormir soñando,
por eso digo aves a voces
y buenas noches pies descalzos

domingo, 27 de marzo de 2011

algo de catarsis, supongo



el poeta no sirve de nada
se duerme de borracho
se cae de cansancio
se llora la soledad
escribe de su fracaso
fracasa en el intento
se para de manos
camina entre líneas
dice y no se explica
se va de a poco
olvida de madrazo
se es indiferente
se importa menos
se infarta a pasos
sonríe con los ojos
se abandona a diario
recupera la memoria
desgastada
arruinada
de poeta
que no es poeta
ni quiere
ni puede
ni ama
de amarillo
de amargura
de martillo
de martes
a domingo
en lunes
de corbata y saco
y seco y río
y risa
y brisa
atorándose en sus ojos
y llanto
estrellándose en una hoja
que no existe
que no importa
que no es de poeta
ni es poesía
ni es una chingada
de lo que no dice

dejame

besar tus ojos,
tirar mis malos pasos
mis pinches recuerdos
mis recuerdos más pinches
la santa que resulto puta
la puta que resulto peor

besar tus sueños
para reponer los míos
los que mate de madrugada
a chingadazos de licor

decir te odio
con más sinceridad
que el pinche amor
que no me das
que no merezco
y que -acá entre nos-
tampoco necesito

dime que tengo cura
que la soledad se jode
que la vida vuelve
a dar pasos contra la muerte

déjame besar tus ojos
rehacer mis sueños
arrebatame la botella
ya chingado
de la mano
de la boca
de la necesidad
de sustituir la ausencia
-todas-
con licor

viernes, 25 de marzo de 2011

Preguntas

Vamos a llamarle a la muerte
para que nos cuente
¿por qué se siente sola
y nos llama
borracha
de madrugada?



jueves, 24 de marzo de 2011

un deseo simple

Quiero hacer un poema sobre desnudarte
y hacer de desnudarte un poema en mis manos


miércoles, 23 de marzo de 2011

Despojo

quitarme las ganas
la ropa
la sed
el frío
el fuego
las cicatrices
las heridas -con sal y limón-
la cerveza a la llegada
el tequila caminero
las ganas de volver volver
tus brazos en mi cuello
tus piernas en mi espalda
los sueños de playa
el café de cualquier hora
el sexo por cualquier pretexto
la pasión a la menor provocación
la esquina de putas
el rincón a solas
el licor barato
el vino chileno Cabernet Sauvignon
la resaca en domingo
la promesa -pendeja- de no hacerlo otra vez
el último intento
lo aferrado
lo chingón
lo jodido
lo chingado
el pasado dolorido
el ruido de mis huesos
la frase confusa
las manos inquietas
la boca en cuerpo ajeno
la promesa de un recuerdo
las palabra ambigua
el verbo insatisfecho
las ganas de correr
la necesidad de quedarme/quemarme
quitarme -así nomás-
las ganas de ser yo
-no gracias, en verdad que no-

(ya puedes irte, obvio, a la chingada)

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿Por qué decir puta?

Si son las putas,
belleza generosa,
transparente,
sincera,

hijas de la chingada,
-todas-
sin miedos y llenas de temor,
-también todas-

con los brazos
y las piernas bien abiertas
con la memoria como el corazón
tan bien cerrado,
-como nadie más-

¿por qué hablar tan mal de ellas?
¿por qué decir puta
sin tener dulces los labios
y la boca llena de esperanza?