viernes, 2 de mayo de 2014

Soledad tiene nombre de mujer

El sonido de la cañería
-vieja-
suena más alto que
la soledad
que va de lado a lado
de la sala,
podría decir patio/cocina/azotea
pero es ahí en donde me recibe
cada noche, café en mano,
leyendo a Benedetti,

enciende la música
que amo por abrirme heridas
con tanta suavidad,
igual que sus labios,
igual que mis manos
en su brasier.
siempre soy yo quien se acerca al corazón,
siempre son "ellas"
las que encuentran mi alma.

Soledad tiene nombre de mujer,
de mujer que bebe whisky
y fuma sin filtro
y le pone crema y azuquitar
a su taza de café,

soledad tiene dos caras,
dos voces,
y si, también
dos manos,
dos ojos,
y dos pares de labios
que besas y susurran,
que callan y lo dicen todo,

Soledad se despierta más tarde,
se duerme apenas unas horas,
me cuenta mi vida
según ella, - ventajosamente-
la recuerda,

* abro una nota "esta vez no dije gandallamente, me siento orgulloso" cierro la nota*

Soledad se viste de recuerdos,
se desviste de deseos,
soledad se va siempre
antes de decir te amo,
soledad regresa siempre
porque se siente
con las manos y los espejos
y tiene frío.

Soledad calla,
la tubería no se ha callado,
los niños se mecen en los columpios del parque
y sólo ella los escucha,
pinta mis paredes,
subraya mis libros,
le pone sal a mi desayuno,
y azúcar a mis ganas de dormir,

se va y se queda la sala
en silencio,
su ausencia me llena,
me abraza,
por favor,
no vuelvas.



jueves, 10 de abril de 2014

La Soledad se arropa -en mis palabras-

La soledad me acompaña,
metáfora muerta
que hace remolino
en las heridas de mi espalda.

La noche está estrellando
su cara en mi ventana,
y yo escribo de la luna
que no tengo ni me llama,
de la mañana
que me abandona,
de una vida cansada.

Se abre el silencio
en mis manos,
hay ecos dormidos
por toda la casa.

La soledad se arropa
en mis brazos,
besa / rasga / rompe
mis labios que te buscan
en cada palabra.

Porque no estás,
porque tu cama te sonríe,
porque en tus sueños
no habito,
ni te toco,
ni te desnudo,
ni te he visto.

Aquí está oscuro,
sin nadie,
las aves duermen
o mueren, hasta mañana,

hay un sol que no me consta
del otro lado del mundo,
hay un final mejor
al otro lado del mar
a donde nadie llega nadando.

La soledad fuma
y no me invita de su cigarro,
se sienta a mi lado
o en la silla de en frente
a mirarme llorando,

con el llanto seco,
con todos los dedos
de mis manos,
con todo el miedo
de quedarme sembrado,
de romper mis alas
porque es tiempo,
porque siempre
- carajo -
nos alcanza el calendario.

El agua está helada,
la ventana es un abismo,
y yo,
tengo la mirada
clavada
en el último
punto suspensivo.

sábado, 29 de marzo de 2014

Entre Piedras


Debería deshojarme las manos,
para quedarme sin palabras,
sin una sola,
sin poder escribir
agua o pan salado,

debería caminar en círculos
pegando la mirada al sol,
tropezando
con todas las piedras, 
las nuevas y las mismas,
o las de otro lado,

deberías escuchar cada reclamo,
de mi madre en las mañanas, 
de mis sábanas
a media noche,
de mi almohada
cansada de dar consejos
que no hago caso,

debería rasgarme la lengua
con cada lengua
que besaron mis labios,
hasta sangrar,
hasta conseguir
la verdad a palmos,

de la huida,
de la ida
de mayor a menor, 
del bemol,
del acorde
que se hace nada
en la tormenta
de whisky en mi vaso,

debería callar mis pies,
ponerle raíces o cadenas
a mis sueños más altos,
a la esperanza
detrás de mi corbata,
a rayas,
de mi pijama
de piel a negro y blanco,

debería encender el televisor
para dejarlo solo hablando,
creyendo en sus mentiras,
debería salir a caminar
con los ojos cerrados
e intentar llorar
cada 42 pasos,

debería tararear la canción
más triste de mi infancia,
hacer un poema
con el peor de los reclamos,
hacer una ronda
de palabras humeantes,
para cantar con todos los niños
menos el que atrás
se haya quedado,

debería golpear con fuerza el suelo,
con mis manos,
con mi rostro,
con la planta
de mis pies cansados,

debería confesar
a propios y extraños,
en las esquinas,
en las cantinas,
en el púlpito
y en estrado del senado:
yo tropiezo con la misma piedra
porque así es más fácil
reconocer a mis errores.
Debería caminar
no con mi entrepierna,
sino con mis manos.



sábado, 22 de marzo de 2014

Es bueno ver sonreir fantasmas.

Me gusta ver sonreír a tu recuerdo,
pensar que la felicidad te llena
los huesos y la mirada.

Me gusta pensar que ya no duele
el charco o el reloj,
el final con tantas dudas,
la historia con exceso
de imaginación.

Hay canciones que se quedan mudas,
hay historias que se vuelven norte,
hay locuras que se quedaron
guardadas en las manos de un olvido,
pero sin temor.

Yo tengo mi café para cada mañana,
un sol levantando mis sábanas,
tengo mis alas intactas,
mi corazón de papalote
siempre en incendio,
siempre en el acto
de renegar de ser sólo un humano.

Tengo letras en la espalda,
con más autoras que musas,
más acordes que notas colgadas
en las manos que no duermen,
sueñan cada vez mas alto.

Confieso que es bueno
ver sonreír,
a veces,
casi siempre,
a algunos viejos fantasmas.

sábado, 15 de marzo de 2014

Advertencia al lado de la puerta.


Cuando te vayas
persiguiendo tu pasado,
olvida mi nombre,
no vuelvas
llorando,
cuando mires que
es un recuerdo
apenas,
lo que sigues
amando.

miércoles, 1 de enero de 2014

Nunca fuimos ciegos

Ando muy cursi, pero es que esto, hoy, e serio, es urgente.
Decir sin miedos, sin ataduras, que esto no se termina, no entiende de paredes, que sólo volteamos a otra esquina, pero que nunca fuimos ciegos.

Desde este momento.


Quisiera saber la mejor manera
de hacerte entender,
que te quiero,
te extraño,
a veces, hasta te necesito,

porque contigo todo es mejor,
el café, el sonido de mi guitarra,
mi sonrisa y la sonrisa de los niños,

porque contigo mi paso
no va vacío,
porque te llevo igual que a un libro,
porque me llevas a dormir tranquilo,

quisiera hacerte saber,
de la mejor manera, 
la más contundente,
que mi corazón baila
ya libre de cadenas,
de paredes de piedra,

que mis manos te recuerdan,
que mis labios te sueñan,
igual con los ojos cerrados
que con el pecho abierto,

que esto que siento
me traspasa el cuerpo,
que esto no lo controlo
y no quiero,
sólo quererte,
quiero que lo sepas,
para siempre
y desde este momento.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Diciembre y llueve

Hay frente frío y llueve, Unno está solo, Unno cerró su luto de Septiembre, Unno se da cuenta de que es el pasado de la mujer que sueña en su futuro, y si, es Diciembre, hace frío y llueve.

Haces falta más que un buen café,
en este Diciembre nublado
necesito el abrigo de tus abrazo,
tu piel bordeando mi cuerpo
desterrando la soledad

Haces falta en la mañana
en que despierto, en cada una,
y en las noches, es obvio,
a media tarde, en el ocaso,
eres tú mi mayor ausencia,
la más larga.

Haces falta, en mis pasos,
en el aire que acurruca mi pecho
como palomas en las estatuas
del parque, de las esquinas
en que deberías tomar mi mano
pero faltas.

Ven pronto, preciso sentir
tu calor latiendo,
tengo urgencia de tu risa
y de la pausa en tus labios,
de tu mirada que es mi mundo,
ven pronto, en Diciembre,
cuando llueve, quema el frío,
y no tenerte para calmar tu ausencia.